Luces en Europa. La XII Asamblea del laicado dominico renueva su misión en Maynooth (Irlanda)
En el histórico recinto del Saint Patrick’s College
de Maynooth, el Consejo Europeo de las Fraternidades Laicales Dominicanas
(ECLDF) ha celebrado su XII Asamblea Europea. Bajo el lema «Testigos de
la Verdad, profetas de Esperanza en un mundo cambiante:
Fraternidad, Sinodalidad, Predicación», delegados laicos y promotores
religiosos procedentes de todo el continente se han congregado para
compartir su vida comunitaria, profundizar en la identidad dominicana y
proyectar su misión apostólica hacia las transformaciones sociales y
culturales de la Europa contemporánea.
Luces en Europa. La XII Asamblea del laicado dominico renueva su misión en Maynooth
MAYNOOTH (IRLANDA). En el histórico recinto del Saint Patrick’s College de Maynooth, el Consejo Europeo de las Fraternidades Laicales Dominicanas (ECLDF) ha celebrado su XII Asamblea Europea. Bajo el lema «Testigos de la Verdad, profetas de Esperanza en un mundo cambiante: Fraternidad, Sinodalidad, Predicación», delegados laicos y promotores religiosos procedentes de todo el continente se han congregado para
compartir su vida comunitaria, profundizar en la identidad dominicana y proyectar su misión apostólica hacia las transformaciones sociales y culturales de la Europa contemporánea.
Un encuentro de comunión en la diversidad europea
La asamblea ha constituido un auténtico mosaico de lenguas, tradiciones e historias compartidas. Delegaciones de una quincena de geografías -que abarcan desde los países nórdicos hasta el Mediterráneo y desde la Península Ibérica hasta Europa del Este- han puesto en común la riqueza y las tensiones de sus respectivas realidades.
El día comenzó con la celebración de la oración de laudes y, después, con la eucaristía que fue presidida por Monseñor Dermot Farrell (arzobispo de Dublín). Tras esto, los trabajos arrancaron oficialmente con las palabras de bienvenida de Bogdan Penev (presidente interino del ECLDF) y del P. John Harris OP (Prior Provincial de Irlanda). Todos destacaron la importancia crucial de la vocación laical en un momento donde la Iglesia busca canales renovados de diálogo, cercanía y escucha en medio de una sociedad crecientemente secularizada.
«La predicación no es una simple tarea funcional, sino una forma de ser fundamentada en la contemplación, en la escucha atenta del otro y en la compasión intelectual frente a las heridas y falsedades de nuestro tiempo».
Ejes teológicos y pedagógicos. Formar para transformar
El programa académico y espiritual de la Asamblea se vertebró en torno a tres ponencias de hondo calado teológico y práctico:
1. La mística de la Verdad y la Misericordia (Fr. Paul Murray OP)
En la ponencia marco, el P. Paul Murray OP interpeló a la asamblea recuperando el célebre desafío de Santa Catalina de Siena: «¡Si fuerais lo que tenéis que ser, prenderíais fuego a todo el mundo (toda Italia)!».
Murray articuló la Veritas dominicana como una manifestación de la misericordia divina desglosada en tres vertientes:
? Misericordia de la Verdad (Misericordia Veritatis): La verdad no como ideología rígida, sino como Cristo mismo y como compasión
intelectual y capacidad de atención ante los sufrimientos del mundo.
? Misericordia de la Alegría (Misericordia Beatitudinis): El gozo evangélico y la felicidad radiante propia de Santo Domingo y de jóvenes
santos como el Santo Pier Giorgio Frassati.
? Misericordia de la Cruz (Misericordia Doloris): La conciencia de la propia fragilidad como catalizador para la compasión hacia los demás, recordando que «los clavos no habrían sujetado a Cristo si el amor no lo hubiera sujetado primero».
2. La nueva Ratio Formationis: presentar, promover y planificar (P. Vivian Boland OP)
El P. Vivian Boland OP expuso las líneas maestras de la Ratio Formationis et Studiorum para los laicos dominicos. Boland subrayó la necesidad de integrar armónicamente los cuatro pilares (humano, espiritual, intelectual y apostólico), advirtiendo que la formación intelectual no debe ser una carga académica abstracta, sino un «conocimiento saboreado» y asimilado desde dentro. Destacó a la Sagrada Escritura como fuente viva y a la Doctrina Social de la Iglesia como herramienta indispensable para situar al laico en la vanguardia de la vida pública.
3. Pescadores y pastores. La escucha en los nuevos Areópagos (Fr. Cristóbal Torres OP / Fr. Thomas Brogl OP)
Presentada por el Fr. Thomas Brogl OP (Socio para Europa) a partir del texto del Fr. Cristóbal Torres OP (Promotor General para el Laicado), esta reflexión conectó la promulgación de la primera Ratio laical internacional (mayo de 2025) con la Carta de Pentecostés 2026 del Maestro de la Orden.
Se enfatizó que la predicación debe dirigirse a cuatro públicos prioritarios:
1. Los fieles cristianos, para profundizar su fe.
2. Quienes están en los márgenes o desencantados de la Iglesia.
3. El mundo secularizado y plural (Misión ad gentes).
4. Las nuevas generaciones de jóvenes.
Asimismo, se reivindicó el valor de la democracia dominicana y la sinodalidad bajo el principio clásico Quod omnes tangit ab omnibus tractari et approbari debet («Lo que a todos afecta, por todos debe ser tratado y aprobado»), huyendo de lógicas partidistas para cultivar una cultura del diálogo sincero y la búsqueda comunitaria del bien común.
Radiografía del laicado dominico en Europa.
Retos compartidos y signos de esperanza.
La exposición de las realidades provinciales ofreció un espacio de comunión donde cada geografía dejó constancia de su respuesta creativa a las exigencias del tiempo presente. A través de una visión conjunta, los informes dibujaron una Europa donde el laicado dominico responde a la secularización y al cambio de época mediante la renovación de sus estructuras, la profundización formativa, el compromiso social y la búsqueda de nuevos lenguajes evangelizadores.
1. Reestructuración sinodal y adaptación a nuevas realidades institucionales.
En un mapa europeo en transformación, varias provincias han asumido el
reto de reorganizar su gobierno y dinamismo comunitario para fortalecer la
fraternidad. Es el caso de Bélgica y los Países Bajos, cuya unificación provincial en distintas regiones lingüísticas y culturales ha permitido articular una coordinación común respetando la diversidad, asumiendo además la gestión laica de centros de espiritualidad e iniciativas parroquiales ante la
reducción de comunidades de frailes. De igual modo, en Alemania y Austria, la fusión de sus antiguas provincias ha abierto un camino de integración que combina la trayectoria de fraternidades históricas con la frescura de grupos emergentes.
Por su parte, la Provincia de Francia -con una amplia extensión internacional que abarca a los Países Bálticos, Nórdicos, Suiza y Oriente Medio- ha enfocado sus esfuerzos en la elaboración de un nuevo Directorio representativo y en la consolidación de espacios de encuentro presenciales y virtuales. En esta misma línea de reconfiguración futura, la República Checa y Eslovaquia avanzan en una estrecha colaboración y formación conjunta ante la próxima transición estructural de los frailes checos hacia la provincia eslovaca. Por otro lado, atendiendo a las orientaciones del Maestro de la Orden, las tres provincias de Italia avanzan en un camino de consolidación e integración interprovincial para la formación y la predicación, cuyo primer gran hito conjunto ha sido la organización del Congreso Nacional de 2025
sobre Pier Giorgio Frassati. Finalmente, la provincia de Inglaterra (que integra también a Escocia y Gales) ejemplificó este espíritu sinodal en su reciente Asamblea Provincial, donde mediante el método de las Conversaciones en el Espíritu abordaron el acompañamiento a personas en las periferias y la acogida del creciente número de buscadores de fe que se acercan a sus comunidades.
2. Rigor intelectual, formación permanente y nuevos lenguajes de predicación
La búsqueda de la Verdad y la formación sólida emergieron como prioridades transversales para responder a la polarización y la desinformación. Desde la provincia de Hispania (España), se subrayó la vivencia integrada de los cuatro pilares, entendiendo la contemplación y el estudio de matriz tomista como herramientas clave para tender puentes entre la fe, la razón y la sociedad contemporánea bajo el principio de Contemplata aliis tradere. En la Provincia Romana (Italia Central), el estudio se concibe como un ejercicio de libertad interior y búsqueda rigurosa de la Verdad frente a la superficialidad del entorno, orientando la formación permanente hacia el servicio a las nuevas generaciones y familias en dificultad, además de diversificar la predicación a través de encuentros de estudio online, la creación artística y
la difusión del Rosario Perpetuo.
En el ámbito formativo, la experiencia de la fraternidad de Limerick en Irlanda aportó un modelo de itinerario gradual adaptado de la provincia de San Martín de Porres (EE.UU.) que está sirviendo de pauta para el plan provincial irlandés. Asimismo, Polonia destacó por la promulgación de su Directorio Particular y la implantación de un plan de estudios estructurado por etapas que sostiene la vitalidad de sus comunidades y orienta sus encuentros y retiros. En el campo de la predicación en la cultura actual, la República Checa proyecta su misión intelectual a través de la revista Opusculum, editada por laicos, y sobre todo mediante la plataforma cultural Dominican 8 en Praga, un espacio de diálogo entre creyentes y no creyentes basado en la quaestio. En Alemania, mientras fraternidades consolidadas promueven ciclos de teología urbana y colaboran con institutos de homilética, grupos jóvenes exploran vías informales de encuentro como Theology on tap.
3. Presencia en la esfera pública, medios de comunicación y compromiso con los márgenes.
La vocación apostólica del laico dominico se encarna con fuerza en la acción social y la comunicación pública. El laicado de Malta ofrece un testimonio sobresaliente a través de su presencia en medios de comunicación, dirigiendo programas en radios católicas, coordinando la emisión diaria de la Eucaristía, escribiendo en prensa y publicando literatura dominicana. En Croacia, la predicación se traduce en una caridad activa en el ámbito de Cáritas, el voluntariado en residencias de ancianos, el apoyo a misiones internacionales y la colaboración con medios religiosos. En la Provincia Romana (Italia Central), los laicos expresan la compasión haciéndose cargo de las fragilidades espirituales, psíquicas y materiales de sus entornos, ofreciendo además una acogida fraterna en sus comunidades a quienes se trasladan a Roma por motivos de estudio o trabajo.
Por su parte, en Hungría, la labor de las fraternidades abarca servicios sociales que incluyen la gestión de bibliotecas, el acompañamiento en adicciones y el apoyo a familias en situación de vulnerabilidad, además de la organización de una Universidad de Verano para el discernimiento de los jóvenes. En el Vicariato de Dacia, que comprende a los países nórdicos (Dinamarca, Noruega, Suecia, Finlandia e Islandia), los laicos encarnan su vocación en contextos fuertemente secularizados mediante el testimonioindividual en la catequesis de conversos, la música litúrgica y la atención a prisioneros o personas sin hogar, detectando una renovada apertura social hacia la fe católica.
4. Mística contemplativa, vida fraterna y comunión en la Familia Dominicana
El enraizamiento espiritual y el sentido de pertenencia a la Orden vertebraron la aportación de otras geografías. En Portugal, el laicado destaca por sus retiros de Cuaresma predicados por un equipo mixto de laico, monja y fraile, la edición continuada de su boletín y su estrecha integración en el Consejo Nacional de la Familia Dominicana. En la Provincia Romana (Italia Central), la vida comunitaria se nutre de una oración compartida que educa la mirada de compasión ante las heridas de la Iglesia y del mundo, colaborando estrechamente con la Familia Dominicana en misiones populares y teniendo en su patrona, Santa Catalina de Siena, un referente de valentía, amor a la Verdad y santidad encarnada en la historia.
Por último, Eslovaquia vive un periodo de profundo dinamismo espiritual impulsado por las recientes peregrinaciones nacionales de las reliquias de San Domingo y San Tomás de Aquino, la promoción de vigilias nocturnas de contemplación y un proyecto editorial enfocado en la esperanza cristiana, el diálogo interreligioso y el testimonio de figuras como Pier Giorgio Frassati y Pierre Claverie.
Compromiso organizativo y proyección de futuro
Más allá de la honda reflexión teológica y la puesta en común de las vivencias provinciales, la XII Asamblea General constituyó un espacio de trabajo ejecutivo decisivo para afianzar la gobernanza y la efectividad del laicado dominico en el continente. En este sentido, una de las sesiones de mayor calado normativo se centró en el debate y la posterior aprobación de una reforma de los Estatutos. Estas modificaciones responden a la necesidad de agilizar el trabajo representativo del Consejo Europeo, agilizar la toma de decisiones y dotar a las estructuras comunitarias de herramientas organizativas más dinámicas frente a los desafíos actuales.
Asimismo, en el plano de la memoria y la gratitud institucional, la asamblea acogió con gran respaldo la propuesta elevada por la Provincia de Portugal para instituir el galardón «Lay Dominican European Award Patricia Robinson OP». Esta iniciativa rinde un merecido homenaje a quien fuera una figura pionera e indispensable en la edificación e impulso de las estructuras europeas e internacionales del laicado dominico. Con la creación de este reconocimiento, el Consejo Europeo busca visibilizar y premiar aquellas iniciativas y trayectorias que encarnen de manera ejemplar la entrega, el liderazgo y la vocación de comunión internacional que marcaron el legado de Patricia Robinson.
El colofón organizativo de las jornadas llegó durante la sesión dedicada al Tractatus, en la que los delegados llevaron a cabo el proceso electoral para renovar los órganos de servicio del Consejo Europeo. Tras las votaciones plenarias, la responsabilidad de coordinar los trabajos y la misión interprovincial durante el próximo periodo recayó en un equipo representativo de la diversidad del continente: Gabriel Silva (Portugal), Philippe de Monneron (Francia), Karolina Stauberova (República Checa), Catherine Wallis-Hughes (Inglaterra) y Pierre-Paul Boulanger (Bélgica). El nuevo consejo celebró su primera reunión de trabajo al cierre de la jornada, asumiendo la encomienda de canalizar las orientaciones y frutos alcanzados en Maynooth hacia todas las fraternidades de Europa.
Conclusión
Un itinerario trazado para encender el futuro de Europa
Al apagar las luces en Maynooth y emprender el regreso a cada rincón del continente, esta XII Asamblea deja tras de sí algo mucho más hondo que un balance institucional o un mapa de acuerdos. Lo vivido en estas jornadas invita a la Familia Dominicana a una pausa contemplativa sobre la razón de ser del laicado en el corazón del siglo XXI. La gran intuición que atraviesa este encuentro es que la Veritas jamás se custodia como un tesoro estático ni como una ideología rígida, sino que se enciende en el encuentro vivo; es una Verdad que solo se vuelve creíble en Europa cuando se encarna como misericordia, como compasión intelectual y como una alegría capaz de abrazar las heridas y preguntas del hombre contemporáneo. En una sociedad europea atravesada por la polarización, la soledad y la búsqueda de sentido, los laicos dominicos descubren que su predicación más urgente no nace de las grandes proclamaciones, sino de la textura de su propia vida comunitaria. La sinodalidad y la tradición democrática de la Orden no son meros mecanismos de gobierno, sino una pedagogía evangélica para el mundo actual: un modo de habitar la esfera pública desde la escucha sincera, el rigor del estudio asimilado desde dentro y el diálogo humilde en los nuevos Areópagos de la cultura, la ciencia y la periferia. El verdadero fruto de Maynooth no se mide por lo redactado, sino por el fuego espiritual que cada delegado lleva de vuelta a su fraternidad local. Se abre así un desafío apasionante para el laicado dominico europeo: ¿cómo seguir siendo hoy comunidades auténticamente abiertas, capaces de formar la fe, acoger al desencantado y ofrecer a las nuevas generaciones una esperanza que no defraude? Sin respuestas prefabricadas, pero con la confianza puesta en la Gracia, las Fraternidades Laicales de Europa retornan a su cotidianeidad para seguir haciendo de la contemplación y de la vida fraterna la chispa que impulse, en medio de las incertidumbres de nuestro tiempo, la luz de la Verdad y el aliento de la Esperanza.
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